huelesalluvia
Es verdad que te metiste poco a poco, así despacito en cada rincón, como la niebla, y como en la niebla me tuve que detener, nunca supe como llegue ahí, simplemente cuando miré a mi alrededor estabas tú, y me diste esa sensación; sé que podía tocarte aunque en cada instante te desvanecías, pero no importaba porque aunque no podía abrazarte, me gustaba que estuvieras aquí. Me gustaba poder mirarte, con todas esas formas, con todas las figuras y siluetas que solía acariciar, o al menos eso imaginaba, pero así como llegaste un día de tormenta te fuiste, desapareciste y yo me quedé imaginando, recordando el momento en el que podía acariciar delicadamente tu textura.
Niebla.  Leo Romsog (via leoromsog)